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Nutrición: Alimentos que no deben de faltar

  • La quimica del organismo 
    Alimentos que no deben faltar en la cominda cotidiana:
    La estabilidad emocional y física de una persona depende de la química de su organismo.
    Si una persona está químicamente inestable, porque su sangre no recibe los nutrientes necesarios, su ánimo estará decaído, su energía será baja, su capacidad de resolver problemas será poca, su sistema de defensas estará disminuido, así como también su
    sistema inmunológico y su aparato digestivo. Será baja también su capacidad de absorber nutrientes y eliminar toxinas.

    Por el contrario si una persona tiene su química equilibrada, de acuerdo a si es hombre o mujer, si trabaja en una oficina o al aire libre, si vive en una ciudad o en el campo, si es extrovertida o introvertida, si es joven, adulto o adulto mayor, etc., su capacidad de salud y bienestar será mayor; entendiendo a la salud como un estado de vitalidad y alegría de vivir y no como la ausencia de enfermedad.

    ¿Cuáles son las necesidades nutricionales de un ser humano?
    El ser humano necesita para su normal funcionamiento y desarrollo, carbohidratos, minerales, proteínas, vitaminas, grasas y agua. Estos son los elementos de los que consta la leche materna y según investigaciones son los necesarios para el normal desarrollo de un bebé.
    Según Anemarie Colbin, en su libro, “El poder curativo de los alimentos” de editorial Robin Book:
    Aquí surgen dos sorprendentes realidades. La primera: en este alimento perfecto para los bebés, que en seis meses les hace duplicar el peso con que nacieron, la cantidad de proteínas presentes es sólo ligeramente superior a un 1%. Al parecer, la naturaleza cree que no necesitamos grandes cantidades de proteínas. Segundo: hay cuatro veces más grasas que proteínas en la leche materna.

    ¿Cuál es la relación entre la proporción de elementos nutritivos presentes en la leche materna y la proporción que necesitamos los adultos? Los estudios han llevado a creer que, exceptuando el alto contenido en grasas necesario para el crecimiento del bebé, la leche materna contiene un equilibrio nutritivo similar al que conviene al cuerpo de un adulto.
    Cuando no se satisface la necesaria proporción de elementos nutritivos, los mecanismos auto-correctores se lanzan al ataque y nuestros cuerpos ansían y reclaman los nutrientes
    que faltan. Si no los obtenemos la consecuencia podría ser la enfermedad. “…

    ¿Cuáles son los alimentos que deben formar parte de la ingesta cotidiana?
    No hay reglas fijas, lo que sí es importante es el hecho de que cada persona pueda ir haciendo su propia experiencia a partir de la vivencia. Experimentar con los alimentos e ir desarrollando su sensibilidad, como para percibir aquello que le favorece como aquello que le perjudica.
    En este caso trato solamente de trasmitir mi propia experiencia y la de tantas personas que he atendido y de haber visto cómo el alimento cotidiano puede ayudar en su día a día.
    Tal vez en un principio es necesario tener una orientación de alguien que ya ha vivido estos procesos. Luego con el tiempo cada uno podrá ir viendo lo que es mejor para sí.
    Viendo que los consultorios médicos están abarrotados de personas consultando por su salud y dificultades tanto físicas como psicológicas, decidieron pedir ayuda en relación a cómo
    prevenir y resolver problemas de salud, comprendiendo que el alimento cotidiano es un factor fundamental en la posible enfermedad o bienestar de las personas.
    Así es que de esta inquietud, surgió la famosa pirámide nutricional para ayudar en este sentido y aprender cómo comer.

    Alimentos a consumir cotidianamente
    Para que todos los nutrientes estén presentes es decir: carbohidratos, proteínas, minerales, vitaminas, grasas y agua, los alimentos indispensables son:
    Cereales integrales: arroz integral, mijo, trigo, avena, cebada, quínoa, amaranto, maíz en grano o en forma de polenta.
    Proteínas vegetales en forma de legumbres: poroto negro, poroto tapé, garbanzo, lenteja, poroto aduki, poroto de soja (especialmente a través de sus derivados como queso de soja, salsa de soja, miso).
    Verduras: zanahoria, zapallo , zapallito, zuchini o calabacín, brócoli, coliflor, repollo, cebollita de verdeo, puerro, achicoria, radicheta, acelga, lechuga japonesa o acuzai, apio, hinojo, alcaucil, espárrago, chaucha, nabo, rabanito, papa, batata.

    Semillas: zapallo peladas y girasol, nueces, almendras, pistachos.
    Frutas: manzana, pera, durazno, ciruela, banana, sandía, frutilla, frambuesa, mora, arándano, naranja, limón, pomelo, mandarina, mango, papaya, kiwi, aceitunas negras.
    Como condimentos: jengibre fresco, perejil, albahaca, cilantro, menta, cardamomo, cúrcuma, salsa de soja orgánica, sal marina, aceite de oliva, de 1° presión en frío, tomillo, orégano, laurel.
    Alimentos fermentados: chucrut, picles, vinagre de manzana, arroz o tuna.

    Bebidas: Tés de hierbas: Bancha, habú, diente de león, marcela, llantén, cola de caballo, canchalagua, marrubio, menta, lavanda, anís, canela, jengibre, melisa, cedrón, romero, salvia, cardo mariano, manzanilla, cáscara de naranja , cáscara de limón, carqueja, pasionaria.

    Jugos de frutas y verduras:
    Zanahoria y manzana verde con jengibre
    Zanahoria con pera y jengibre
    Zanahoria con apio y manzana verde
    Durazno con limón
    Sandía con limón
    Manzana con pera o durazno
    Apio con remolacha
    Achicoria con manzana y zanahoria

    ¿Cuáles son los alimentos a consumir ocasionalmente?
    Cereales integrales: salvado de avena, salvado de trigo, germen de trigo, trigo sarraceno, centeno.
    Harinas
    Aceites de sésamo, girasol, lino, germen de trigo, de 1º presión en frío. Proteínas vegetales: poroto de soja
    Proteínas animales: Huevo orgánico, leche de vaca orgánica y sus derivados: yogur, queso. Leche de búfala, cabra u oveja (yogur, queso).
    Pescado de aguas de mares profundos o ríos fríos: salmón blanco, merluza, lenguado, brótola, abadejo, trucha, lácteos de vaca.
    Verduras: espinaca, arveja, choclo, berenjena, pepino, ají o morrón, ajo, lechuga, rúcula, remolacha, tomate.
    Semillas: castañas de cajú, maníes
    Frutas: uvas, melón, higos, ananá, aceitunas verdes. Frutas secas en general.
    Como condimentos: curry, pimienta, pimentón, azafrán, fenogreco, gran mázala, miel, azúcar rubia.
    Bebidas:
    Tés de hierbas: Té rojo, té verde, regaliz, equinácea, ginko biloba.
    Jugos de frutas muy azucaradas como melón, uvas, banana.

    ¿Porqué ciertos alimentos han de consumirse en menor proporción?
    El salvado de avena es de los alimentos que más fibra contienen, tal vez necesario en aquellas personas que tienen un tránsito intestinal lento, también se aconseja su consumo para aquellas personas con problemas de hipercolesterolemia o hipertensión. El hecho de moderar su uso tiene que ver con que puede ser irritante para el intestino debido a su alto contenido en fibra.
    El trigo y el salvado de trigo pueden, también ser irritantes del intestino debido al alto contenido en gluten y por el exceso de fibra del salvado. Las harinas en general son congestionantes de las mucosas gástricas e intestinales y suelen generar inflamaciones y concentración de mucus y acidificación en el organismo.
    El germen de trigo si bien es un alimento que provee muchos nutrientes, justamente por su aporte tan importante en Vitamina E, es necesario moderar su uso para no sobrecargar la función hepática.
    El trigo sarraceno si bien aporta muchos beneficios a la salud puede ser contraindicativo para personas con problemas digestivos, sobre todo estomacales y hepáticos.
    Las harinas, aunque sean de cereales integrales, si su consumo es exagerado, es decir varias raciones diarias, generan acumulación de mucus y ácidos grasos en el organismo.
    Los aceites de oliva, girasol, sésamo, lino, germen de trigo, han de usarse de 1ºpresión en frío. Aquellos que no son de 1º presión se hidrogenan, lo que implica que las células del organismo se rigidizan impidiendo que entren los nutrientes y salgan las toxinas. Cuando los aceites se usan en caliente, salvo el de oliva, aunque sean de 1ºpresión en frío, de todos modos se hidrogenan.
    La cantidad de aceite a utilizar, aunque sea éste de la mejor calidad, ha de ser moderada, ya que el exceso perjudica las funciones corporales. El de oliva es más digerible que los otros, aunque el uso de los otros aceites ha de tenerse en cuenta como un aporte importante al organismo de vez en cuando. El aceite de sésamo conviene utilizarlo para cocinar en caliente y no como condimento de ensaladas. El de germen de trigo, girasol y lino deben usarse únicamente como condimento en ensaladas, no cocinarlos.
    El centeno si su uso es continuo puede actuar irritando el intestino justamente por la cantidad de fibra que contiene.
    El poroto de soja no es fácil de digerir, sus derivados ya sea la salsa de soja y el miso suelen ser más fáciles en este sentido, aunque siempre hay que buscar que no sean transgénicos. El queso de soja es más digerible que el poroto.

    Las proteínas animales, pueden ser consumidas no como algo cotidiano. El huevo si bien tiene muchas propiedades nutricionales y es una de las proteínas más completas, puede sobrecargar la función digestiva, sobretodo el hígado. Consumir 1 huevo, 2 veces por semana es suficiente.
    En el caso del pescado este contiene grasas que implican facilidad de asimilación.
    Contiene antioxidantes, tales como los omega 3 y omega 6.
    Solo que es importante darse cuenta que en personas con hígados sobrecargados o problemas de ansiedad o depresión, puede acentuar el síntoma, ya que el animal en el momento de morir segrega una cantidad de adrenalina, que luego la persona ingiere.
    Los lácteos y sus derivados (quesos, yogur, crema de leche, manteca) conviene consumirlos ocasionalmente ya que aunque sean de procedencia orgánica contienen de por sí una cantidad grande de estrógenos, así como también de grasas saturadas que son de difícil asimilación y dificultan la circulación sanguínea. Por otro lado la lactosa de la leche genera alergias que pueden causar trastornos intestinales.
    Los quesos de cabra, búfala, oveja tienen un tenor graso menor al de vaca, pero la cantidad de proteína es importante, por lo que se recomienda moderar su uso.
    La miel, si bien provee al organismo de minerales y tiene poder antibiótico, el consumo cotidiano acidifica la sangre con lo que para que ésta vuelva a su estado de alcalinidad quita minerales alcalinos de las reservas del organismo, como hierro de la sangre, iodo de la tiroides, calcio de los huesos, magnesio y zinc del cerebro.
    El azúcar rubia, tal como viene de la caña de azúcar provee minerales y da un buen sabor a postres y es preferible al consumo de azúcar blanca, pero actúa de la misma manera que la miel, quitando minerales alcalinos de la reserva del organismo.
    Las uvas, melón, ananá, higos, si bien contienen elementos nutritivos y beneficiosos a la salud, también contienen una gran cantidad de azúcar por lo que es importante moderar su uso, ya que el exceso de azúcar, quita minerales del cuerpo y está asociado con enfermedades como osteoporosis, depresión, infecciones, anemia y otras.
    Los condimentos como curry, pimienta, pimentón, fenogreco, gran masala, azafrán etc., son difíciles para ser asimilados por el hígado, sobrecargando su función.
    Las espinacas contienen mucho ácido oxálico, por lo que pueden resultar difíciles de digerir, sobretodo en personas con deficiencia hepática. La arveja y el choclo pueden generar flatulencias y ser de difícil digestión en personas con intestino irritable.
    La berenjena, si bien ayuda a eliminar grasas del cuerpo es acidificante y puede ser difícil de digerir, hay que saber cocinarla bien y dejarla en reposo con sal, unos minutos antes de cocinarla para eliminar su acidez,
    El pepino, ají o morrón, ajo pueden ser de difícil digestión para muchas personas.
    La lechuga, especialmente la mantecosa puede generar problemas hepáticos e indigestiones, lo mismo que la rúcula. El tomate es acidificante, conviene moderar su consumo, aunque posee propiedades beneficiosas por ciertos aminoácidos que contiene, sobretodo en relación a la salud del útero, es aconsejable consumirlo sin piel y sin semillas.
    La remolacha contiene una cantidad importante de azúcar, por lo cual es aconsejable su uso ocasional, para evitar la pérdida de minerales y ayudar a nivelar la glucosa de la
    sangre.
    Las semillas de pistacho, incluso las almendras y las nueces, así como las castañas de cajú, contienen una cantidad importante de aceites y grasas, por lo que su uso continuo puede desequilibrar algunas funciones corporales, sobre todo las digestivas.
    Las almendras conviene filetearlas, es decir sacarles la cáscara para poder comerlas, siempre es mejor tostarlas para que sean más digeribles, aportan entre tantos otros nutrientes, considerable proporción de calcio.
    El maní es de las semillas más difíciles de digerir, y últimamente investigaciones han hecho saber de que en su piel contiene sustancias no favorables al organismo.
    El té rojo contiene cafeína, en menor proporción que el té negro, pero contiene, lo mismo pasa con el té verde, que contiene menor cantidad de cafeína que el té rojo, pero aún así la contiene, por lo que es no recomendable para personas con problemas de ansiedad y
    propensa a infecciones.

    ¿Cuáles son los alimentos que habría que evitar de la ingesta cotidiana y porqué?
    El rol del Alcohol: Muchas son las ventajas que últimamente se le atribuyen al consumo de vino, fundamentalmente como vaso dilatador y por el beneficio que aportan los poli-fenoles de
    la uva. Muchas personas aducen que el médico les recomienda beber un vaso de vino diariamente para beneficio de su salud.
    “Los efectos beneficiosos del vino sobre el corazón se explican por las propiedades de la uva, no por su fermentación alcohólica. Investigadores de la Universidad Louis Pasteur de
    Estrasburgo (Francia) aseguran que los efectos positivos hallados en el jugo de uva negra y en el vino tinto se deben en ambos casos a los poli-fenoles, que activan las células endoteliales para que produzcan el triple de óxido nítrico, agente que regula la tensión arterial y que mantiene en buen estado los vasos sanguíneos.

    Lo cierto es que se habla mucho de las ventajas que produce en este caso el vino tinto, pero poco se dice de los perjuicios que aunque sea 1 vaso de vino diario genera en la salud humana y cuán responsable es el consumo de alcohol, incluso en dosis moderadas, en relación al desequilibrio del hígado y del sistema nervioso.
    Existen personas que tienen una sensibilidad diferente en cuanto al consumo de alcohol, para algunos es suficiente un vaso, para sentir que hay una diferencia en su capacidad de percepción. Incluso en pruebas a automovilistas en relación a los accidentes de tránsito ya se sabe que 1 vaso de alcohol, ya sea cerveza, vino, o cualquier otra bebida modifica los reflejos de la persona, así como su estado de ánimo y capacidad de percepción.
    El alcohol es un azúcar en su composición primaria, al igual que lo es la harina de cualquier cereal y el azúcar, ya sea sacarosa u original de caña.
    Todo tipo de alimento que contiene azúcar (alcohol, harinas, alimentos de repostería, golosinas), se consume cuando la intención es relajarse, distenderse. En el caso del consumo de alcohol concretamente, se busca consumirlo, a partir de una necesidad de calmar, apaciguar o buscar un estado diferente al que se está.
    Según informes de la agencia Reuters del 18/1/2008- beber alcohol disminuye los niveles de azúcar en sangre.
    “Un nuevo estudio en animales explica el mecanismo que logra ese efecto, según publicó la revista Endocrinology.
    Los resultados demuestran que el alcohol produce “una redistribución masiva del flujo sanguíneo en el páncreas”, dijo a Reuters Health el autor principal del estudio, el doctor
    Ake Sjoholm, del Instituto Karolinska, en Estocolmo.
    El alcohol enviaría más sangre a una región del páncreas llamada islotes. Estos contienen células, cuya función principal es producir insulina, la hormona clave que reduce los niveles de azúcar en sangre.
    Por otro lado, el alcohol causa un efecto tóxico directo sobre las células hepáticas, que en su forma leve puede ser reversible, pasando más tarde a la denominada cirrosis, enfermedad que causa la muerte en el 50 % de los casos.
    Cuando el hígado está afectado, sensaciones de mareos, baja presión, irritabilidad, mal humor, náuseas, gusto amargo en la boca, dolores de cabeza recurrentes, problemas digestivos y circulatorios son comunes.
    Por otro lado, también, el sistema nervioso, a partir del consumo de alcohol, se ve afectado en una gran medida, porque el alcohol roba la Vitamina B del organismo, que regula el funcionamiento de dicho sistema, generando síntomas como temblores, caminar
    inseguro, desordenes en el sueño, junto a ansiedad, depresión, disminución de los reflejos o falta de concentración, por citar algunos.

    Harinas refinadas
    Las harinas, provienen de la molienda de los granos, es decir cereales integrales.
    En el caso de la harina de trigo, su composición primaria contiene el salvado que es la cáscara, el gluten que es lo que se encuentra dentro del grano mismo y el germen, que es la raíz. En esta composición hay cantidades de minerales, vitaminas y proteínas, así como carbohidratos y elementos que aportan fibra dietética muy beneficiosa para la salud, la cual permite desintoxicar al organismo de elementos dañinos y genera un buen tránsito intestinal, ayudando a su vez a eliminar grasas y colesterol dañino.
    Cuando al grano se le extrae el salvado, el germen y se lo muele, el resultado es la harina blanca o refinada.
    Este producto contiene pocos nutrientes y no aporta fibras al organismo. El resultado es un producto desnaturalizado y sin prácticamente ningún valor nutricional. En el proceso
    de la molienda se separa el salvado y por lo tanto, la harina de trigo se hace más fácilmente digerible y más pobre en fibra, además se separa la aleurona y el embrión por lo que se pierden proteínas y lípidos.
    Cuando el grano tal cual su forma original se muele se obtiene la harina integral que aporta importantes beneficios al organismo por su cantidad de nutrientes, proteínas, vitaminas, minerales, carbohidratos complejos.
    Entre la harina blanca y la harina integral siempre va a ser más beneficiosa la harina integral que aporta elementos positivos. La harina blanca lava la sangre, incluso hasta puede eliminar los nutrientes que ésta contenga.
    No obstante, el exceso en el consumo de harinas, aunque sean integrales, también resulta perjudicial, porque no es lo mismo comer el grano que la harina del grano.
    La harina tiende a generar mucosidades y congestiones en los órganos, de ahí que se aconseje moderar su consumo.
    Una buena harina integral, se obtiene por la molienda de los granos entre piedras de molino o ruedas de acero, lo cual asegura no perder la proteína de la harina. En la actualidad se muele con maquinaria eléctrica, aunque se venden pequeños molinos manuales y eléctricos.

    Agradecemos a los amigos del Spa Las Dalias. Cordoba.

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